The Snow Queen / La Reina de las Nieves — czytaj online. Strona 3

Angielsko-hiszpańska dwujęzyczna książka

Hans Christian Andersen

The Snow Queen

Hans Christian Andersen

La Reina de las Nieves

He would certainly be glad to see her, and to hear what a long distance she had come for his sake, and to know how sorry they had been at home because he did not come back.

Sin duda, se sentiría feliz de verla, de oírle contar el largo camino que por él había recorrido, de saber lo tristes que se habían sentido todos desde el día que desapareció.

Oh what joy and yet fear she felt!

¡Oh, que miedo y que alegría a la vez!

They were now on the stairs, and in a small closet at the top a lamp was burning. In the middle of the floor stood the tame crow, turning her head from side to side, and gazing at Gerda, who curtseyed as her grandmother had taught her to do.

Y allí estaban ya, delante de la escalera; una pequeña lámpara irradiaba su tenue luz desde un aparador; en el centro del suelo se encontraba la corneja domesticada que movía la cabeza a un lado y a otro sin dejar de mirar a la niña; Gerda le hizo una reverencia, tal como su abuela le había enseñado.

“My betrothed has spoken so very highly of you, my little lady,” said the tame crow, “your life-history, Vita, as it may be called, is very touching. If you will take the lamp I will walk before you. We will go straight along this way, then we shall meet no one.”

— Mi novio me ha hablado muy elogiosamente de usted, mi querida señorita — dijo la corneja domesticada—. Su currículum vitae, como se suele decir, es realmente conmovedor… Si coge usted la lámpara, yo iré delante, Iremos en línea recta, así no encontraremos a nadie.

“It seems to me as if somebody were behind us,” said Gerda, as something rushed by her like a shadow on the wall, and then horses with flying manes and thin legs, hunters, ladies and gentlemen on horseback, glided by her, like shadows on the wall.

— Me parece que alguien viene por detrás de nosotros — dijo Gerda. Sintió como si un rumor pasara junto a ella; algo que parecía proceder de extrañas sombras que se deslizaran a lo largo de los muros: caballos de crines flotantes y patas delgadas, jóvenes vesteidos de cazadores,damas y caballeros cabalgando …

“They are only dreams,” said the crow, “they are coming to fetch the thoughts of the great people out hunting.” “All the better, for we shall be able to look at them in their beds more safely. I hope that when you rise to honor and favor, you will show a grateful heart.”

— Son sólo sueños— dijo la corneja— Vienen a sugerir ideas de caza a nuestros soberanos; tanto mejor, así podrá usted contemplarlos más a gusto mientras duermen. Si le va bien las cosas, espero que se mostrará usted agradecida…

“You may be quite sure of that,” said the crow from the forest.

— Inútil hablar de eso— dijo la corneja del bosque.

They now came into the first hall, the walls of which were hung with rose-colored satin, embroidered with artificial flowers. Here the dreams again flitted by them but so quickly that Gerda could not distinguish the royal persons.

Llegaron al primer salón, tapizado de satén rosa con estampado de flores; los sueños les habían sobrepasado y marchaban tan deprisa que la pequeña Gerda no podía ver ya a los augustos personajes.

Each hall appeared more splendid than the last, it was enought to bewilder any one. At length they reached a bedroom.

Los salones, a cual más magnífico, dejarían anonadado a cualquiera que los viera; finalmente, llegaron al formitorio.

The ceiling was like a great palm-tree, with glass leaves of the most costly crystal, and over the centre of the floor two beds, each resembling a lily, hung from a stem of gold.

Su techo recordaba una enorme palmera con hojas de un cristal maravilloso; en medio de la habitación, engarzados en un tallo de oro, había dos lechos que parecían lirios;

One, in which the princess lay, was white, the other was red; and in this Gerda had to seek for little Kay. She pushed one of the red leaves aside, and saw a little brown neck. Oh, that must be Kay!

uno era blanco y en él descansaba la princesa; hacia el otro, de color rojo, se dirigió Gerda para comprobar si era Kay el que allí dormía; apartó uno de los pétalos rojos y vio un cuello moreno .. ¡Era Kay!

She called his name out quite loud, and held the lamp over him. The dreams rushed back into the room on horseback. He woke, and turned his head round, it was not little Kay!

Le llamó en voz alta por su nombre, acercó la lámpara hacia el lecho… Los sueños cruzaron de nueva a caballo por la habitación… se despertó, volvió la cabeza y … ¡No era kay!

The prince was only like him in the neck, still he was young and pretty. Then the princess peeped out of her white-lily bed, and asked what was the matter. Then little Gerda wept and told her story, and all that the crows had done to help her.

El príncipe, aunque también joven y hermoso, sólo se le parecía en el cuello. Desde el lecho del lirio blanco, la princesa entreabrió los ojos preguntando qué sucedía. La niña se echó a llorar y contó toda su historia y lo que las cornejas habían hecho por ella.

“You poor child,” said the prince and princess; then they praised the crows, and said they were not angry for what they had done, but that it must not happen again, and this time they should be rewarded.

— ¡Pobre pequeña!— dijeron el príncipe y la princesa; alabaron la actitud de las cornejas y dijeron que no estaban enfadados con ellas, aunque aquello no debía volver a repetirse. Sin embargo, tendrían su recompensa.

“Would you like to have your freedom?” asked the princess, “or would you prefer to be raised to the position of court crows, with all that is left in the kitchen for yourselves?”

— ¿Quereis volar en libertad? — preguntó la princesa — ¿ O preferis el cargo de cornejas de corte con derecho a todos los desperdicios de la cocina?

Then both the crows bowed, and begged to have a fixed appointment, for they thought of their old age, and said it would be so comfortable to feel that they had provision for their old days, as they called it.

Las dos cornejas, haciendo una solemne reverencia, aceptaron el cargo que se les ofrecía, pues pensaban en su vejez y creyendo que era una buena oportunidad para asegurarse su futuro.

And then the prince got out of his bed, and gave it up to Gerda,—he could do no more; and she lay down.

El príncipe se levantó de su lecho e invitó a Gerda a que se acostara en él: era todo lo que podía hacer por ella.

She folded her little hands, and thought, “How good everyone is to me, men and animals too;” then she closed her eyes and fell into a sweet sleep.

La niña juntó sus manitas y pensó: «¡Qué buenos son los hombres y los animales!». Cerró los ojos y durmió profundamente.

All the dreams came flying back again to her, and they looked like angels, and one of them drew a little sledge, on which sat Kay, and nodded to her. But all this was only a dream, and vanished as soon as she awoke.

Los sueños regresaron en segudia por el aire, mas esta vez como ángeles de Dios que arrastraban un pequeño trineo en el que iba sentado Kay; pero aquello eran sólo ensoñaciones que desaparecieron en el mismo momento que la niña se despertó.

The following day she was dressed from head to foot in silk and velvet, and they invited her to stay at the palace for a few days, and enjoy herself, but she only begged for a pair of boots, and a little carriage, and a horse to draw it, so that she might go into the wide world to seek for Kay.

A la mañana siguiente, la vistieron de pies a cabeza con sedas y terciopelos; le ofrecieron quedarse en el castillo donde tan feliz podría ser, pero ella tan sólo quería un pequeño carro con un caballo y un par de zapatitos para lanzarse de nuevo por esos mundos de Dios a proseguir la búsqueda de Kay.

And she obtained, not only boots, but also a muff, and she was neatly dressed; and when she was ready to go, there, at the door, she found a coach made of pure gold, with the coat-of-arms of the prince and princess shining upon it like a star, and the coachman, footman, and outriders all wearing golden crowns on their heads.

Le regalaron un par de zapatos y un manguito; le dieron también un hermoso traje y cuando se dispuso a partir se entontró con una magnífica carroza de oro que la esperaba ante la puerta; sobre ella, el escudo con las armas de los dos príncipes brillaba como una estrella; cochero, siervientes y postillones, pues también había postillones, vestían libreas bordadas con coronas de oro.

The prince and princess themselves helped her into the coach, and wished her success.

El príncipe y la princesa ayudaron a Gerda a subir al coche y le desearon buen viaje.

The forest crow, who was now married, accompanied her for the first three miles; he sat by Gerda’s side, as he could not bear riding backwards. The tame crow stood in the door-way flapping her wings. She could not go with them, because she had been suffering from headache ever since the new appointment, no doubt from eating too much.

La corneja domesticada, ahora ya casada, la acompañó durante las tres primeras leguas; se sentó a su lado, ya que no podía soportar ir en dirección contraria a la marcha; la otra corneja se quedó en la puerta batiendo sus alas; no podía acompañarles, pues desde que tenía un cargo en la corte y comida en abundancia, sufría de fuertes dolores de cabeza.

The coach was well stored with sweet cakes, and under the seat were fruit and gingerbread nuts.

La carroza estaba abarrotada de bizcochos y bajo el asiento había gran cantidad de frutas y panes de especias.

“Farewell, farewell,” cried the prince and princess, and little Gerda wept, and the crow wept; and then, after a few miles, the crow also said “Farewell,” and this was the saddest parting.

— ¡Adiós, Adiós! — se despidieron el príncipe y la princesa. La pequeña Gerda lloró y también la corneja del bosque… Recorrieron las tres primeras leguas y la corneja domesticada tuvo que decirle adiós; fue una seperación muy penosa;

However, he flew to a tree, and stood flapping his black wings as long as he could see the coach, which glittered in the bright sunshine.

voló hacia un árbol y agitó sus alas negras hasta que la carroza, que brillaba como el sol, se perdió de vista tras un recodo del camino.

Fifth Story: Little Robber-Girl

Quinto episodio. La Hija del Bandido

The coach drove on through a thick forest, where it lighted up the way like a torch, and dazzled the eyes of some robbers, who could not bear to let it pass them unmolested.

Atravesaban un bosque sombrío, donde la corroza resplandecía como una antorcha, lo que llamó la atención de los bandidos.

“It is gold! it is gold!” cried they, rushing forward, and seizing the horses. Then they struck the little jockeys, the coachman, and the footman dead, and pulled little Gerda out of the carriage.

No podían dejar escapar aquella presa.
—¡Es de oro! ¡Es de oro! — gritaron, precipitándose sobre ella; detuvieron a los caballos, dieron muerte a los cocheros y sacaron del coche a la pequeña Gerda.

“She is fat and pretty, and she has been fed with the kernels of nuts,” said the old robber-woman, who had a long beard and eyebrows that hung over her eyes.

—¡Está rolliza y hermosa! La han cebado con pan de especias — dijo la mujer al bandido que tenía una barba enmarañada y unas cejas que le caían hasta los ojos—

“She is as good as a little lamb; how nice she will taste!” and as she said this, she drew forth a shining knife, that glittered horribly.

Es tierna como un cordero cebón, ¡Qué rica estará! — Y diciendo esto, sacó su afilado cuchillo que brilló con resplandor siniestro.

“Oh!” screamed the old woman the same moment; for her own daughter, who held her back, had bitten her in the ear. She was a wild and naughty girl, and the mother called her an ugly thing, and had not time to kill Gerda.

— ¡Ahh! — Chilló la mujer: su propia hija, a la que llevaba a la espalda, le acababa de propinar un tremendo mordisco en la oreja. La muchacha era salvaje y mal educada como no se pueda imaginar. — ¡Maldita niña! — exclamó la madre, que no pudo así matar a Gerda.

“She shall play with me,” said the little robber-girl; “she shall give me her muff and her pretty dress, and sleep with me in my bed.” And then she bit her mother again, and made her spring in the air, and jump about; and all the robbers laughed, and said, “See how she is dancing with her young cub.”

— ¡Quiero esta niña para que juegue conmigo! — dijo la hija del bandido— Quiero que me dé su manguito y su vestido y que duerma conmigo en la cama.
Y la mordió de nuevo con tal fuerza que la mujer dio un salto en el aire retorciéndose, mientras los bandidos se echaban a reír, diciendo:
—¡Mirad cómo baila con su hija!

“I will have a ride in the coach,” said the little robber-girl; and she would have her own way; for she was so self-willed and obstinate.

—¡Quiero montar en la carroza! — gritó la hija del bandido.
Y cuando la chiquilla quería algo, había que dárselo, pues además de consentida, era terca como ella sola.

She and Gerda seated themselves in the coach, and drove away, over stumps and stones, into the depths of the forest. The little robber-girl was about the same size as Gerda, but stronger; she had broader shoulders and a darker skin; her eyes were quite black, and she had a mournful look. She clasped little Gerda round the waist, and said,—

Tomó asiento junto a Gerda en la carroza y se adentraron por el bosque traqueteando entre tocones y malezas. la hija del bandido era tan alta como Gerda, aunque más fuerte, más ancha de hombros y de piel más oscura; sus ojos, de un negro intenso, revelaban una expresión de tristeza. Cogió a la pequeña Gerda por la cintura y le dijo:

“They shall not kill you as long as you don’t make us vexed with you. I suppose you are a princess.”

— No te matarán mientras yo no me enfado contigo. ¿Eres una princesa?

“No,” said Gerda; and then she told her all her history, and how fond she was of little Kay.

— No — dijo la pequeña Gerda, contando lo que le había ocurrido y lo mucho que quería al pequeño Kay.

The robber-girl looked earnestly at her, nodded her head slightly, and said, “They sha’nt kill you, even if I do get angry with you; for I will do it myself.” And then she wiped Gerda’s eyes, and stuck her own hands in the beautiful muff which was so soft and warm.

La hija del bandido miraba con aire grave; hizo un movimiento de cabeza y dijo:
— No te matarán, ni siquiera aunque yo me enfado contigo; en ese caso seré yo misma quien lo haga.
Secó los ojos de Gerda y metió sus manos en el bello manguito tan suave y caliente que era.

The coach stopped in the courtyard of a robber’s castle, the walls of which were cracked from top to bottom. Ravens and crows flew in and out of the holes and crevices, while great bulldogs, either of which looked as if it could swallow a man, were jumping about; but they were not allowed to bark.

La carroza se detuvo; se encontraban en el patio del castillo de los bandidos, cuyos muros estaban agrietados de arriba abajo; cuervos y cornejas salieron volando de agujeros y grietas y dos grandes perrazos, con aspecto de poder devorar a un hombre, daban grandes brincos, aunque no ladraban, pues les estaba prohibido.

In the large and smoky hall a bright fire was burning on the stone floor. There was no chimney; so the smoke went up to the ceiling, and found a way out for itself. Soup was boiling in a large cauldron, and hares and rabbits were roasting on the spit.

En la sala central, grande, vieja y con las paredes recubiertas de hollín, ardía una gran hoguera en medio del enlosado; el humo se acumulaba junto al techo y debía buscar por sí mismo una salida; en el fuego hervía un caldero de sopa y, ensartados en un pincho, se asaban varios conejos y liebres.

“You shall sleep with me and all my little animals to-night,” said the robber-girl, after they had had something to eat and drink. So she took Gerda to a corner of the hall, where some straw and carpets were laid down.

— Esta noche dormirás conmigo y con mis animales — dijo a Gerda la hija del bandido.
Cuando hubieron comido y bebido se dirigieron a un rincón donde se amontonaban la paja y las mantas.

Above them, on laths and perches, were more than a hundred pigeons, who all seemed to be asleep, although they moved slightly when the two little girls came near them.

Por encima de sus cabezas, sobre vigas y traviesas, había cerca de cien palomas; parecían dormidas, aunque giraron ligeramente sus cabezas a la llegada de las niñas.

“These all belong to me,” said the robber-girl; and she seized the nearest to her, held it by the feet, and shook it till it flapped its wings.

— Son todas mías — dijo la hija del bandido, y, atrapando a una de las que estaban más próximas, la sujetó por las patas y la sacudió, mientras la paloma agitaba las alas.

“Kiss it,” cried she, flapping it in Gerda’s face.

— ¡Bésala! — gritó, arrojando el animal a la cara de Gerda —.

“There sit the wood-pigeons,” continued she, pointing to a number of laths and a cage which had been fixed into the walls, near one of the openings.

Éstos son la chusma del bosque — continuó, mostrándole los barrotes que cerraban un agujero en lo alto del muro —

“Both rascals would fly away directly, if they were not closely locked up. And here is my old sweetheart ‘Ba;’” and she dragged out a reindeer by the horn; he wore a bright copper ring round his neck, and was tied up.

Si no se los tiene bien encerrados, se echan a volar de inmediato y desaparece. ¡Y este es mi viejo amigo Be! Y tió de los cuernos a un reno atado a la pared con una cuerda sujeta a un anillo de cobre pulimentado que le rodeaba el cuello.

“We are obliged to hold him tight too, or else he would run away from us also. I tickle his neck every evening with my sharp knife, which frightens him very much.”

— También a éste hay que sujetarlo bien; de lo contrario, se soltaría y se iriía. Todas las noches le acaricio el cuello con mi cuchillo y se muere de miedo.

And then the robber-girl drew a long knife from a chink in the wall, and let it slide gently over the reindeer’s neck. The poor animal began to kick, and the little robber-girl laughed, and pulled down Gerda into bed with her.

La niña sacó un largo cuchillo de una rendija que había en la pared y lo pasó por el cuello del reno. El pobre animal coceó, mientras la hija del bandido se reía a carcajadas. Luego, de un empujón, tiró a Gerda sobre la cama.

“Will you have that knife with you while you are asleep?” asked Gerda, looking at it in great fright.

— ¿No vas a dejar el cuchillo mientras duermes? — preguntó Gerda que miraba la hoja con temor.

“I always sleep with the knife by me,” said the robber-girl. “No one knows what may happen. But now tell me again all about little Kay, and why you went out into the world.”

— Duermo siempre con mi cuchillo — respondió la hija del bandido. Nunca se sabe lo que puede ocurrir. Pero cuéntame más sobre lo que hace un momento decías del pequeño Kay y sobre por qué te has aventurado a recorrer el mundo.

Then Gerda repeated her story over again, while the wood-pigeons in the cage over her cooed, and the other pigeons slept.

Gerda continuó su relato, mientras las palomas del bosque se arrullaban allía rriba, en su jaula, y las otras dormían.

The little robber-girl put one arm across Gerda’s neck, and held the knife in the other, and was soon fast asleep and snoring. But Gerda could not close her eyes at all; she knew not whether she was to live or die.

La hija del bandido pasó su brazo alrededor del cuello de Gerda y, sin dejar de sujetar el cuchillo con la otra mano, se durmió y pronto se le oyó roncar; sin embargo, Gerda no podía cerrar los ojos, no sabía si iba a vivir o a morir.

The robbers sat round the fire, singing and drinking, and the old woman stumbled about.

Los bandidos estaban sentados alrededor del fuego, cantaban, bebían y la vieja bailaba de forma estrafalaria.

It was a terrible sight for a little girl to witness.

¡Oh, qué horrible espectáculo!

Then the wood-pigeons said, “Coo, coo; we have seen little Kay. A white fowl carried his sledge, and he sat in the carriage of the Snow Queen, which drove through the wood while we were lying in our nest. She blew upon us, and all the young ones died excepting us two. Coo, coo.”

Entonces las palomas del bosque dijeron:
— ¡Crrru, Crrru! Hemos visto a tu amigo Kay. Una gallina blanca llevaba su trineo y él iba sentado en el de la Reina de las Nieves, que voló sobre el bosque cuando nosotras estábamos en el nido; sopló sobre nuestros pequeños y todos murieron, salvo nosotros dos ¡Crrru, Crrru!

“What are you saying up there?” cried Gerda. “Where was the Snow Queen going? Do you know anything about it?”

— ¿Qué es lo que me decís? — preguntó Gerda sobresaltada — ¿Dónde iba la Reina de las Nieves? ¿Podéis decírmelo?

“She was most likely travelling to Lapland, where there is always snow and ice. Ask the reindeer that is fastened up there with a rope.”

— Seguramente se dirigía a Laponia, donde hay siempre hielo y nieve. No tienes más que preguntar al reno que está atado con la cuerda.

“Yes, there is always snow and ice,” said the reindeer; “and it is a glorious place; you can leap and run about freely on the sparkling ice plains. The Snow Queen has her summer tent there, but her strong castle is at the North Pole, on an island called Spitzbergen.”

— Allí hay una gran cantidad de nieve y hielo — dijo el reno —. ¡Es muy agradable y muy hermoso! Se puede correr y saltar libremente por inmensos valles nevados. Es allí donde la Reina de las Nieves tiene su mansión de verano, pero su castillo está más arriba, cerca del Polo Norte, en las islas llamadas Spitzberg.

“Oh, Kay, little Kay!” sighed Gerda.

—¡Oh Kay, querido Kay! — suspiró Gerda.

“Lie still,” said the robber-girl, “or I shall run my knife into your body.”

— ¿Vas a estarte quieta de una vez? — le gritó la hija del bandido— O te callas o sentirás mi afilado cuchillo en tu barriga.

In the morning Gerda told her all that the wood-pigeons had said; and the little robber-girl looked quite serious, and nodded her head, and said, “That is all talk, that is all talk. Do you know where Lapland is?” she asked the reindeer.

Por la mañana, Gerda le contó todo lo que le habían dicho las palomas del bosque; la hija del bandido adoptó una expresión grave, movió la cabeza y dijo:
— Eso me da igual … eso me da igual… ¿Sabes tú donde está Laponia? — le preguntó al reno.

“Who should know better than I do?” said the animal, while his eyes sparkled. “I was born and brought up there, and used to run about the snow-covered plains.”

— ¿Quién podria saberlo mejor que yo? — respondió el animal, con los ojos humedecidos— ¡Allí nací y allí me crié, saltando por los campos cubiertos de nieve!

“Now listen,” said the robber-girl; “all our men are gone away,— only mother is here, and here she will stay; but at noon she always drinks out of a great bottle, and afterwards sleeps for a little while; and then, I’ll do something for you.”

— Escucha — dijo a Gerda la hija del bandido— Ya ves que todos los hombres han salido, pero mi madre todavía sigue aquí; más tarde, hacia el mediodía, suele beber un trago de aquella botella y después se echa un sueñecito… entonces podré hacer algo por ti.

Then she jumped out of bed, clasped her mother round the neck, and pulled her by the beard, crying, “My own little nanny goat, good morning.”

Saltó de la cama, se abalanzó sobre el cuello de su madre, y tirándole de los bigotes, le dijo:
— ¡Buenos días, mi querida cabra!

Then her mother filliped her nose till it was quite red; yet she did it all for love.

La madre le dio tal papirotazo en la nariz, que se la dejó entre roja y azul, pero eso, entre ellos, no era más que una muestra de cariño.

When the mother had drunk out of the bottle, and was gone to sleep, the little robber-maiden went to the reindeer, and said, “I should like very much to tickle your neck a few times more with my knife, for it makes you look so funny; but never mind,—I will untie your cord, and set you free, so that you may run away to Lapland; but you must make good use of your legs, and carry this little maiden to the castle of the Snow Queen, where her play-fellow is.

Cuando la madre hubo bebido de la botella y se quedó dormida, la hija del bandido se acercó al reno y le dijo:
— Me gustaría seguir haciéndote cosquillas con mi cuchillo, pues es entonces cuano más me diviertes, pero eso no importa ahora; voy a desatarte y te ayudaré a salir para que te dirijas a Laponia, pero tienes que ir deprisa y conducir a esta niña hasta el palacio de la Reina de las Nieves, donde está su compañero.

You have heard what she told me, for she spoke loud enough, and you were listening.”

Seguro que habrás oído todo lo que me ha comentado: hablaba bastante alto y tú te enteras de todo.

Then the reindeer jumped for joy; and the little robber-girl lifted Gerda on his back, and had the forethought to tie her on, and even to give her her own little cushion to sit on.

El reno se puso a dar saltos de alegría. La hija del bandido aupó a la pequeña Gerda sobre él, tomando la precaución de sujetarla bien e incluso le puso un cojín para que esteuviese más cómoda.

“Here are your fur boots for you,” said she; “for it will be very cold; but I must keep the muff; it is so pretty. However, you shall not be frozen for the want of it; here are my mother’s large warm mittens; they will reach up to your elbows. Let me put them on. There, now your hands look just like my mother’s.”

— Bueno — le dijo —, te devolveré tus zapatos de piel, pues hará frío por allí, pero el manguito me lo quedo, es demasiado bonito. De todas foramas, no pasarás frio, aquí tienes las grades manopas de mi madre que te llegarán hasta el codo; ¡toma, pontelas! .. Con esas manoplas te pareces a mi horrible madre.

But Gerda wept for joy.

Y Gerda derramó una lágrima de alegría.

“I don’t like to see you fret,” said the little robber-girl; “you ought to look quite happy now; and here are two loaves and a ham, so that you need not starve.”

— No me gusta verte lloriquear — dijo la hija del bandido— ¡Deberías estar contenta! Aquí tienes dos panes y un jamón; no pasarás hambre.

These were fastened on the reindeer, and then the little robber-maiden opened the door, coaxed in all the great dogs, and then cut the string with which the reindeer was fastened, with her sharp knife, and said, “Now run, but mind you take good care of the little girl.”

Después de colocar todo aquello sobre el reno, la hija del bandido abrió la puerta, metió a los perros en la habitación, cortó con su cuchillo la cuerda con que estaba atado el reno y le dijo:
— ¡Vamos, corre! ¡Y cuida bien de la niña!

And then Gerda stretched out her hand, with the great mitten on it, towards the little robber-girl, and said, “Farewell,” and away flew the reindeer, over stumps and stones, through the great forest, over marshes and plains, as quickly as he could.

Gerda tendió las manos enfundadas en las grandes manoplas hacia la hija del bandido diciéndoles adiós y el reno partió veloz por encima de matorrales y tocones. Con toda la rapidez que le fue posible, atravesó el gran bosque, franqueó pantanos y llanuras,

The wolves howled, and the ravens screamed; while up in the sky quivered red lights like flames of fire.

mientras, a su alrededor, aullaban los lobos y graznaban los cuervos. Y el cielo, volviéndose rojo, también les habló: «¡Pfit, Pfit!». Parecía que estornudara.

“There are my old northern lights,” said the reindeer; “see how they flash.” And he ran on day and night still faster and faster, but the loaves and the ham were all eaten by the time they reached Lapland.

— Son mis viejas amigas, las auroras boreales — dijo el reno — ¡Mira qué resplandores! — Y siguió corriendo, día y noche, sin descanso. Comieron los panes, el jamón, y llegaron a Laponia.

Sixth Story: The Lapland Woman and the Finland Woman

Sexto episodio. La Lapona y la Finesa

They stopped at a little hut; it was very mean looking; the roof sloped nearly down to the ground, and the door was so low that the family had to creep in on their hands and knees, when they went in and out.

Se detuvieron ante una pequeña cabaña. Tenía un aspecto muy pobre, con un tejado que descendía hasta el suelo y una puerta tan baja que para entrar o salir de ella había que arrastrarse por el suelo.

There was no one at home but an old Lapland woman, who was cooking fish by the light of a train-oil lamp. The reindeer told her all about Gerda’s story, after having first told his own, which seemed to him the most important, but Gerda was so pinched with the cold that she could not speak.

Vivía allí una vieja lapona que estaba cociendo pescado en una lámpara de aceite de bacalao; el reno le contó toda la historia de la niña, aunque antes le había contado la suya, que consideraba mucho más importante; Gerda estaba tan entumecida por el frío que apenas podía hablar.

“Oh, you poor things,” said the Lapland woman, “you have a long way to go yet. You must travel more than a hundred miles farther, to Finland. The Snow Queen lives there now, and she burns Bengal lights every evening.

— ¡Ah, pobres de vosotros! — dijo la lapona —. Os queda todavía un largo camino! Tenéis que hacer más de cien leguas para llegar a Finalandia; allí, donde las auroras boreales aparecen cada noche, tiene la Reina de las Nieves su morada.

I will write a few words on a dried stock-fish, for I have no paper, and you can take it from me to the Finland woman who lives there; she can give you better information than I can.”

Como no tengo papel, os escribiré una nota en un rozo de bacalao seco; deberéis entregárselo a una mujer finlandesa, amiga mía, que vivie por allí; ella podrá informaros mejor que yo.

So when Gerda was warmed, and had taken something to eat and drink, the woman wrote a few words on the dried fish, and told Gerda to take great care of it. Then she tied her again on the reindeer, and he set off at full speed.

Cuando Gerda hubo entrado en calor, después de haber comido y bebido algo, la lapona escribió unas palabras sobre el bacalao, recomendando a Gerda que tuviese bune cuidado de no perderlo; ésta lo colocó sobre el reno, que, de un salto, reemprendió la marcha.

Flash, flash, went the beautiful blue northern lights in the air the whole night long. And at length they reached Finland, and knocked at the chimney of the Finland woman’s hut, for it had no door above the ground.

Tuvieron la ocasión de contemplar deliciosas auroras boreales de hermosos tonos azulados … y llegaron a Finlandia. Llamaron a la chimenea de la mujer finlandesa, pues su casa era una chimenea que ni siquiera tenía puerta.

They crept in, but it was so terribly hot inside that that woman wore scarcely any clothes; she was small and very dirty looking.

Dentro, el calor era tal que la mujer estaba casi desnuda; era pequeña y muy sucia;

She loosened little Gerda’s dress, and took off the fur boots and the mittens, or Gerda would have been unable to bear the heat; and then she placed a piece of ice on the reindeer’s head, and read what was written on the dried fish.

desvisitó en seguida a la pequeña Gerda, le quitó las manoplas y los zapatos, pues de lo contrario no habría podido soportar el calor, y puso un trozo de hielo sobre la cabeza del reno; luego, leyó lo que su amiga lapona había escrito en el bacalao seco;

After she had read it three times, she knew it by heart, so she popped the fish into the soup saucepan, as she knew it was good to eat, and she never wasted anything.

tres veces lo leyó, hasta aprenderlo de memoria, y después echó el bacalao a la olla: era comida y ella nunca dejaba que la comida se echara a perder.

The reindeer told his own story first, and then little Gerda’s, and the Finlander twinkled with her clever eyes, but she said nothing.


“You are so clever,” said the reindeer; “I know you can tie all the winds of the world with a piece of twine. If a sailor unties one knot, he has a fair wind; when he unties the second, it blows hard; but if the third and fourth are loosened, then comes a storm, which will root up whole forests.

— Tú eres muy hábil — dijo el reno; sé que puedes atar todos los vientos del mundo con un hilo; si el capitán de barco deshace un nudo, tiene buen viento, si deshace el segundo, el viento arrecia, y si deshace el tercero y el cuerto, se levanta un huracán capaz de asolar los bosques.

Cannot you give this little maiden something which will make her as strong as twelve men, to overcome the Snow Queen?”

¿No quieres dar a la niña una poción que le dé la fuerza de veinte hombres y le permita llegar hasta la Reina de las Nieves?

“The Power of twelve men!” said the Finland woman; “that would be of very little use.”

— ¿La fuerza de veinte hombres…? — repitió la finlandesa— Sí, eso sería suficiente.

But she went to a shelf and took down and unrolled a large skin, on which were inscribed wonderful characters, and she read till the perspiration ran down from her forehead.

Se acercó a una estantería y cogió un gran rollo de piel que desenrolló cuidadosamente; había escritos en él uns extraños signos; la mujer leyó y unas gatosa de sudor aparecieron en su frente.

But the reindeer begged so hard for little Gerda, and Gerda looked at the Finland woman with such beseeching tearful eyes, that her own eyes began to twinkle again; so she drew the reindeer into a corner, and whispered to him while she laid a fresh piece of ice on his head,

El reno intercedió de nuevo por la niña y ésta miró a la finlandesa con ojos tan suplicantes que la mujer parpadeó y se llevó al reno a un rincón donde, poniéndole otro trozo de hielo en la cabeza, le dijo en voz baja:

“Little Kay is really with the Snow Queen, but he finds everything there so much to his taste and his liking, that he believes it is the finest place in the world; but this is because he has a piece of broken glass in his heart, and a little piece of glass in his eye. These must be taken out, or he will never be a human being again, and the Snow Queen will retain her power over him.”

— El pequeño Kay está efectivamente en casa de la Reina de las Nieves; allí se encuentra a gusto y nada echa en falta; cree que está en el mejor lugar del mundo, aunque eso es debido tan sólo a que un pedacito de cristal se le clavó en el corazón y otro se le introdujo en el ojo; si no se le extirpan esos cristales, jamás volverá a ser un hombre y la Reina de las Nieves conservará para siempre su dominio sobre él.

“But can you not give little Gerda something to help her to conquer this power?”

— ¿No puedes dar a la niña alguna poción que le confiera poder para lograr su propósito?

“I can give her no greater power than she has already,” said the woman; “don’t you see how strong that is? How men and animals are obliged to serve her, and how well she has got through the world, barefooted as she is.

— No puedo procurarle un poder mayor del que ya tiene.¿No ves el alcance de su poder? ¿No ves cómo hombres y animales la ayuda y cómo, descalza, ha recorrido un camino tan largo?

She cannot receive any power from me greater than she now has, which consists in her own purity and innocence of heart.

Su fuerza reside en el corazón y nosotros no podemos acrecentarla.

If she cannot herself obtain access to the Snow Queen, and remove the glass fragments from little Kay, we can do nothing to help her.

Su poder le viene dado por el hecho de ser una niña dulce e inocente. Si por sí misma no consigue llegar a Kay, nada podremos hacer nosotros.

Two miles from here the Snow Queen’s garden begins; you can carry the little girl so far, and set her down by the large bush which stands in the snow, covered with red berries. Do not stay gossiping, but come back here as quickly as you can.”

A dos leguas de aquí comienza el jardín de la reina de las Nieves; llévala hasta allí y déjala junto al arbusto de bayas rojas; no pierdas tu tiempo charlando y apresúrate a volver.

Then the Finland woman lifted little Gerda upon the reindeer, and he ran away with her as quickly as he could.

La finlandesa cogió en sus brazos a la pequeña Gerda y la subió de nuevo sobre el reno que corrió con todas sus fuerzas.