The Snow Queen / La Reina de las Nieves — read online. Page 2

English-Spanish bilingual book

Hans Christian Andersen

The Snow Queen

Hans Christian Andersen

La Reina de las Nieves

Then Gerda told her everything, while the old woman shook her head, and said, “Hem-hem;” and when she had finished, Gerda asked if she had not seen little Kay, and the old woman told her he had not passed by that way, but he very likely would come. So she told Gerda not to be sorrowful, but to taste the cherries and look at the flowers; they were better than any picture-book, for each of them could tell a story.

Gerda se lo contó y la vieja, moviendo de vez en cuando la cabeza, decía: «Humm… Hum!». Una vez le hubo relatado todo, le preguntó si había visto pasar por allí al pequeño Kay; la mujer respondió que no, que Kay no había pasado ante su casa, peroq ue sin duda vendría y que no debía preocuparse! ahora lo que teniía que hacer era comer sus cerezas y contemplar sus flores, mucho más bellas que las que aparecen en los libros; además, cada una de ellas sabía contar un cuento.

Then she took Gerda by the hand and led her into the little house, and the old woman closed the door.

La vieja cogió a Gerda de la mano, entró con ella en la casa y cerró la puerta.

The windows were very high, and as the panes were red, blue, and yellow, the daylight shone through them in all sorts of singular colors. On the table stood beautiful cherries, and Gerda had permission to eat as many as she would.

Las ventanas estaban muy altas, los cristales eran rojos, azules y amarillos y, en el interior, la luz adquiría tonalidades extrañas; había sobre la mesa un plato de riquísimas cerezas y Gerda comió tantas como quiso, pues para eso no le faltaba valor.

While she was eating them the old woman combed out her long flaxen ringlets with a golden comb, and the glossy curls hung down on each side of the little round pleasant face, which looked fresh and blooming as a rose.

Mientras comía, la vieja la peinaba con un peine de oro; sus hermosos cabellos rubios caían rizados y brillantes enmarcado su linda carita de rosa.

“I have long been wishing for a dear little maiden like you,” said the old woman, “and now you must stay with me, and see how happily we shall live together.”

— Siempre tuve deseos de tener una niña como tú — dijo la vieja — Ya verás qué bien nos llevamos las dos.

And while she went on combing little Gerda’s hair, she thought less and less about her adopted brother Kay, for the old woman could conjure, although she was not a wicked witch; she conjured only a little for her own amusement, and now, because she wanted to keep Gerda.

A medida que le peinaba los cabellos, más y más la pequeña Gerda se olvidaba de Kay, su compañero de juegos, pues la vieja, aunque no era malvada, sabía de magia; en realidad, sólo ponía en práctica sus artes mágicas para distraerse y, por el momento, lo único que pretendía era retener a su lado a la pequeña Gerda.

Therefore she went into the garden, and stretched out her crutch towards all the rose-trees, beautiful though they were; and they immediately sunk into the dark earth, so that no one could tell where they had once stood.

Con este propósito, la anciana salió al jardín, extensió su cayado hacia los rosales, que estaban cargados de bellísimas rosas, y al instante todos ellos desaparecieron, hundiéndose bajo la tierra negra; no quedó ni el menor rastro de ellos.

The old woman was afraid that if little Gerda saw roses she would think of those at home, and then remember little Kay, and run away.

La vieja temía que si Gerda veía las rosas se acordaría del pequeño Kay y querría marcharse a proseguir su búsqueda.

Then she took Gerda into the flower-garden. How fragrant and beautiful it was! Every flower that could be thought of for every season of the year was here in full bloom; no picture-book could have more beautiful colors.

Luego, condujo a Gerda al jardín de las flores … ¡Oh, qué fragancia y qué esplendor! Había allí flores de todas las estaciones del año; en ningún libro de láminas podría encontrarse tanta belleza y variedad.

Gerda jumped for joy, and played till the sun went down behind the tall cherry-trees; then she slept in an elegant bed with red silk pillows, embroidered with colored violets; and then she dreamed as pleasantly as a queen on her wedding day.

La niña daba saltos de alegría y disfrutó del jardín hasta que el sol se ocultó por detrás de los cerezos; por la noche, durmió en un magnífico lecho con mantas de seda roja bordadas con violetas azules y tuvo unos sueños tan hermosos como los de una reina en el día de su boda.

The next day, and for many days after, Gerda played with the flowers in the warm sunshine.

A la mañana siguiente, estuvo de nuevo en el jardín, jugando con las flores bajo los cálidos ratos del sol… así pasaron muchos días.

She knew every flower, and yet, although there were so many of them, it seemed as if one were missing, but which it was she could not tell.

Gerda conocía todas y cada una de las flores y, a pesar de todas las que había, tenía la sensación que allí faltaba alguna, aunque le resultara imposible decir cuál.

One day, however, as she sat looking at the old woman’s hat with the painted flowers on it, she saw that the prettiest of them all was a rose.

Un buen día, mientras estaba sentada en el jardín, se fijó en el gran sombrero de la vieja, lleno de flores pintadas, y observó que las más bella era justamente una rosa.

The old woman had forgotten to take it from her hat when she made all the roses sink into the earth.

La vieja se había olvidado de quitarla del sombrero cuando hizo desaparecer a las otras bajo tierra.

But it is difficult to keep the thoughts together in everything; one little mistake upsets all our arrangements.

¡No se puede estar en todo!

“What, are there no roses here?” cried Gerda; and she ran out into the garden, and examined all the beds, and searched and searched. There was not one to be found. Then she sat down and wept, and her tears fell just on the place where one of the rose-trees had sunk down. The warm tears moistened the earth, and the rose-tree sprouted up at once, as blooming as when it had sunk. And Gerda embraced it and kissed the roses, and thought of the beautiful roses at home, and, with them, of little Kay.

«¡Cómo! — se dijo Gerda — ¡No hay ninguna rosa en el jardín!» Corrió hacia los macizos de flores, buscó y rebuscó, pero no consiguió encontrar ningún rosal; muy triste, se sentó en el suelo y se puso a llorar; sus lágrimas fueron a caer precisamente sobre el lugar en que antes crecia un hermoso rosal y del suelo regado con sus lágrimas surgió de repente un arbusto, tan florido como en el momento en que la vieja lo había enterrado; la niña lo rodeó con sus brazos, besó las rosas y se acordó de las que tenía en el jardín de su buhardilla y, al mismo tiempo, de su amigo Kay.

“Oh, how I have been detained!” said the little maiden, “I wanted to seek for little Kay. Do you know where he is?” she asked the roses; “do you think he is dead?”

— ¡Oh, cuánto tiempo he perdido! — exclamó la niña— Debo encontrar a Kay .. ¿Sabéis donde está?— preguntó a las rosas — ¿Creéis que ha muerto?

And the roses answered, “No, he is not dead. We have been in the ground where all the dead lie; but Kay is not there.”

— No, no ha muerto — respondieron las rosas— Nosotras hemos estado bajo tierra, donde están todos los muertos, y Kay no estaba allí.

“Thank you,” said little Gerda, and then she went to the other flowers, and looked into their little cups, and asked, “Do you know where little Kay is?”

— ¡Gracias! — dijo la pequeña Fué a ver a otras flores y mirando en sus cálices les preguntó: — ¿Sabéis donde está Kay?

But each flower, as it stood in the sunshine, dreamed only of its own little fairy tale of history. Not one knew anything of Kay. Gerda heard many stories from the flowers, as she asked them one after another about him.

Pero cada flor, vuelta hacia el sol, soñaba su propio cuento o imaginaba su propia historia; Gerda escuchó muchos de estos cuentos, pero ninguna flor sabía nada sobre Kay.

And what, said the tiger-lily?

¿Qué le dijo el lirio rojo?

“Hark, do you hear the drum?— ‘turn, turn,’—there are only two notes, always, ‘turn, turn.’ Listen to the women’s song of mourning! Hear the cry of the priest! In her long red robe stands the Hindoo widow by the funeral pile. The flames rise around her as she places herself on the dead body of her husband; but the Hindoo woman is thinking of the living one in that circle; of him, her son, who lighted those flames. Those shining eyes trouble her heart more painfully than the flames which will soon consume her body to ashes. Can the fire of the heart be extinguished in the flames of the funeral pile?”

— Escucha el tambor : ¡Bum! ¡Bum! No da más que dos notas, siempre igual: ¡Bum! ¡Bum! ¡Escucha el canto fúnebre de las mujeres! ¡Escucha la llamada de los sacerdotes! …
Vestida con su larga túnica roja, la mujer del hindú está de pie sobre la pira; se alzan las llamas, rodándola a ella y a su marido muerto; pero la mujer piensa en el hombre que está vivo entre la multitud que la circunda y cuyos ojos arden, más brillantes que las llamas; el fuego de sus ojos abrasa el corazón de la mujer antes de ser tocada por las llamas que convertirán en cenizas su cuerpo. ¿Podrá la llama del corazón morir entre las llamas de la pira?

“I don’t understand that at all,” said little Gerda.

— No comprendo nada en absoluta — dijo la pequeña Gerda.

“That is my story,” said the tiger-lily.

— Es mi cuento — respondió el lirio rojo.

What, says the convolvulus?

¿ Qué le dijo la enredadera ?

“Near yonder narrow road stands an old knight’s castle; thick ivy creeps over the old ruined walls, leaf over leaf, even to the balcony, in which stands a beautiful maiden. She bends over the balustrades, and looks up the road. No rose on its stem is fresher than she; no apple-blossom, wafted by the wind, floats more lightly than she moves. Her rich silk rustles as she bends over and exclaims, ‘Will he not come?’

— Al final del estrecho sendero que discsurre por la montaña, se levanta una antigua mansión; una hiedra tupida crece por sus muros desgastados y rojizos, hasta el balcón al que se asoma una bellísima joven; se inclina sobre el balaustrada y dirige su mirada hacia el camino. Más lozana que la más bella de las rosas, más ligera que una flor de manzano llevada por el vieno, al moverse, los pliegues de su vestido de seda parecen susurrar: ¿Cuándo llegará?

“Is it Kay you mean?” asked Gerda.

— ¿Te refieres a Kay? — Preguntó Gerda.

“I am only speaking of a story of my dream,” replied the flower.

— Sólo te he contado mi sueño … un cuento — respondió la enredadera.

What, said the little snow-drop?

¿ Que le dijo el narciso de las nieves ?

“Between two trees a rope is hanging; there is a piece of board upon it; it is a swing. Two pretty little girls, in dresses white as snow, and with long green ribbons fluttering from their hats, are sitting upon it swinging.

— Entre los árboles, colgada de una rama, hay una tabla suspendida de dos cuerdas y dos niñas se están columpiando en ella; sus vestidos son blancos como la nieve y de sus sombreros culegan cintas de seda verde que ondean al viento;

Their brother who is taller than they are, stands in the swing; he has one arm round the rope, to steady himself; in one hand he holds a little bowl, and in the other a clay pipe; he is blowing bubbles. As the swing goes on, the bubbles fly upward, reflecting the most beautiful varying colors.

el hermano mayor, de pie sobre el columpio, rodea las cuerdas con sus brazos para no caerse; en una mano sostiene una copa, en la otra, una caña para hacer pompas de jabón; el columpio se balancea y las pompas se elevan por el aire con bonitos colores irisados;

The last still hangs from the bowl of the pipe, and sways in the wind. On goes the swing; and then a little black dog comes running up. He is almost as light as the bubble, and he raises himself on his hind legs, and wants to be taken into the swing; but it does not stop, and the dog falls; then he barks and gets angry. The children stoop towards him, and the bubble bursts. A swinging plank, a light sparkling foam picture,—that is my story.”

la última está todavía en el extremo del tubo y se mece con el viento; el columpio se balancea. Un perrillo negro, ligero como las pompas, se levanta sobre sus patas traseras, queriendo subirse al columpio; se alza, cae, ladra, se enfada; las risas de unos niños, unas pompas que estallan en el aire… el balanceo de un columpio, una espuma que se rompe … ¡Esta es mi canción!

“It may be all very pretty what you are telling me,” said little Gerda, “but you speak so mournfully, and you do not mention little Kay at all.”
What do the hyacinths say?

— Es bonito lo que cuentas, pero tu tono es trsite y para nada me hablas de Kay …
¿ Que le dijeron los jacintos ?

“There were three beautiful sisters, fair and delicate. The dress of one was red, of the second blue, and of the third pure white. Hand in hand they danced in the bright moonlight, by the calm lake; but they were human beings, not fairy elves.

— Había una vez tres hermanas encantadoras, menudas y delicadas; el vestido de la primera era rojo, el de la segunda, azul, y el de la tercera, blanco; cogidas de la mano, bailaban a la luz de la luna junto al lago apacible.

The sweet fragrance attracted them, and they disappeared in the wood; here the fragrance became stronger. Three coffins, in which lay the three beautiful maidens, glided from the thickest part of the forest across the lake. The fire-flies flew lightly over them, like little floating torches.

El ambiente estaba perfumado, las tres hermanas desaparecieron en el bosque, aumentó la gragancia del aire … Tres féretros, en los que yacían las tres niñas, salieron de la espesura y se deslizaron por el lago rodeados de lucérnagas que volaban a su alrededor como pequeñas luciérnagas que volaban a su alrededor como pequeñas lamparillas aladas.

Do the dancing maidens sleep, or are they dead? The scent of the flower says that they are corpses. The evening bell tolls their knell.”

¿Duermen las bailarinas? ¿O acaso están muertas? El perfume de las flores nos cuenta que están muertas. La campana de la tarde repica por los muertos…

“You make me quite sorrowful,” said little Gerda; “your perfume is so strong, you make me think of the dead maidens. Ah! is little Kay really dead then? The roses have been in the earth, and they say no.”

— Me pones muy trsite — dijo la pequeña Gerda — Tu aroma es intenso. ¡Me haces pensar en las niñas muertas! ¡Ay! ¿Habrá muerto mi amigo Kay? Las rosas han estado bajo tierra y me aseguran que no.

“Cling, clang,” tolled the hyacinth bells. “We are not tolling for little Kay; we do not know him. We sing our song, the only one we know.”

— ¡Din! ¡Dan! — tañeron las campanas del jacinto — No tocamos por el pequeño Kay, pues no le conocemos. Sólo cantamos nuestra canción, la única que sabemos.

Then Gerda went to the buttercups that were glittering amongst the bright green leaves.

Gerda se volvió hacia el ranúnculo amarillo, que brillaba entre el verdor reluciente de las hojas.

“You are little bright suns,” said Gerda; “tell me if you know where I can find my play-fellow.”

— Eres como un pequeño y luminoso sol — le dijo Gerda— Dime, si lo sabes, dónde puedo encontrar a mi amigo.

And the buttercups sparkled gayly, and looked again at Gerda. What song could the buttercups sing? It was not about Kay.

El renáculo miró a Gerda y brilló con intensidad ¿Qué canción le cantaría el ranúnculo? Probablemente él tampoco le hablaria de Kay.

“The bright warm sun shone on a little court, on the first warm day of spring. His bright beams rested on the white walls of the neighboring house; and close by bloomed the first yellow flower of the season, glittering like gold in the sun’s warm ray.

— El primer día de la primavera, el sol de Nuestro Señor lucía cálido en el cielo, acariciando con sus rayos las blancas paredes de una pequeña casita; muy cerca, florecían las primeras flores amarillas, cual oro luminoso al tibio resplandor del sol;

An old woman sat in her arm chair at the house door, and her granddaughter, a poor and pretty servant-maid came to see her for a short visit. When she kissed her grandmother there was gold everywhere: the gold of the heart in that holy kiss; it was a golden morning; there was gold in the beaming sunlight, gold in the leaves of the lowly flower, and on the lips of the maiden.

la vieja abuela, sentada en su silla junto a la casa, esperaba la visita de su nieta, pobre y linda muchachita que trabajaba de criada; al llegar, la chiquilla abrazó a la abuela. Había oro, oro del corazón, en este beso bendecido. Oro en los labios, oro en el fondo del ser, oro en la hora del alba.

There, that is my story,” said the buttercup.

Esta es mi pequeña historia — dijo el ranúnculo.

“My poor old grandmother!” sighed Gerda; “she is longing to see me, and grieving for me as she did for little Kay; but I shall soon go home now, and take little Kay with me. It is no use asking the flowers; they know only their own songs, and can give me no information.”

—¡Mi pobre y vieja abuela! — suspiró Gerda — Sí, sin duda está inquieta y apenada por mí, tanto como por el pequeño Kay. Pero volveré pronto, llevando a Kay conmigo … Es inútil que interrogue a las flores, sólo conocen su propia canción, ¡No me dan ninguna pista!

And then she tucked up her little dress, that she might run faster, but the narcissus caught her by the leg as she was jumping over it; so she stopped and looked at the tall yellow flower, and said, “Perhaps you may know something.” Then she stooped down quite close to the flower, and listened; and what did he say?

Se recogió su falda para correr mejor y cuando saltaba por encima del narciso, éste le dio un golpecito en la pierna; Gerda se detuvo, miró la esbelta flor amarilla y preguntó:
— ¿Sabes tú algo, quizás … ?
Se inclinó sobre el narciso y .. ¿Qué fué lo que le dijo?

“I can see myself, I can see myself,” said the narcissus. “Oh, how sweet is my perfume! Up in a little room with a bow window, stands a little dancing girl, half undressed; she stands sometimes on one leg, and sometimes on both, and looks as if she would tread the whole world under her feet. She is nothing but a delusion.

— ¡Puedo verme a mí mismo! ¡Puedo verme a mí mismo! ¡Oh, oh, oh qué bien huelo! … Allá arriba, en la buhardilla, a medio vestir, hay una pequeña bailarina; tan pronto se sotiene sobre una pierna, como lo hace sobre las dos, todo es pura fantasía;

She is pouring water out of a tea-pot on a piece of stuff which she holds in her hand; it is her bodice. ‘Cleanliness is a good thing,’ she says. Her white dress hangs on a peg; it has also been washed in the tea-pot, and dried on the roof.

con el pie manda a paseo a todo el mundo y vierte el agua de la tetera sobre una pieza de tela: su corsé… La limpieza es una gran cualidad; el traje blanco está colgado en la percha; tamién lo ha lavado con té y después lo ha puesto a secar en el tejado;

She puts it on, and ties a saffron-colored handkerchief round her neck, which makes the dress look whiter. See how she stretches out her legs, as if she were showing off on a stem. I can see myself, I can see myself.”

la bailarina se pone su vestido y, para resaltar su blancura, rodea su cuello con una toquilla de color amarilla azafrán. ¡La pierna en alto! ¡Ahí está, erguida sobre un sólo tallo! ¡Puedo verme a mí mismo! ¡Puedo verme a mí mismo!

“What do I care for all that,” said Gerda, “you need not tell me such stuff.” And then she ran to the other end of the garden.

— Todo eso me resulta indiferente — dijo Gerda —, no significa nada para mí.
Y salió corriendo, corriendo hacia el otro extremo del jardín.

The door was fastened, but she pressed against the rusty latch, and it gave way. The door sprang open, and little Gerda ran out with bare feet into the wide world.

La puerta estaba cerrada y tuvo que forzar el enmohecido picaporte, que cedió; se abrió la puerta y la pequeña Gerda, con sus pies descalzos, se lanzó de nuevo al vasto mundo.

She looked back three times, but no one seemed to be following her. At last she could run no longer, so she sat down to rest on a great stone, and when she looked round she saw that the summer was over, and autumn very far advanced. She had known nothing of this in the beautiful garden, where the sun shone and the flowers grew all the year round.

Tres veces se volvió para mirar hacia atrás, pero nadie la seguía; al rato, se cansó de correr, se sentó sobre una piedra, miró a su alrededor y comprobó que el verano había quedado atrás: era otoño avanzado; no había podido darse cuenta de ello en el jardín encantado de la vieja, donde siempre brillaba el sol y habían flores de todas las estaciones.

“Oh, how I have wasted my time?” said little Gerda; “it is autumn. I must not rest any longer,” and she rose up to go on.

—¡Dios mío, cuánto tiempo he perdido! — Pensó Gerda — ¡Estamos ya en otoño! ¡No puedo perder tiempo descansando!— Y se levantó, dispuesta a reemprender su búsqueda.

But her little feet were wounded and sore, and everything around her looked so cold and bleak. The long willow-leaves were quite yellow. The dew-drops fell like water, leaf after leaf dropped from the trees, the sloe-thorn alone still bore fruit, but the sloes were sour, and set the teeth on edge.

¡Ah, qué cansados y doloridos estaban sus pies! ¡Y qué aspecto tan frío e ingrato tenía todo a su alrededor! Los sauces estaban amarillentos y la niebla humedecía sus hojas que, una tras otra, iban cayendo sobre el suelo; sólo el ciruelo silvestre conservaba sus frutos, tan ásperos que hacían rechinar los dientes.

Oh, how dark and weary the whole world appeared!

¡Oh que trsite y hosco parecía el vasto mundo!

Fourth Story: The Prince and Princess

Cuarto episodio. El Príncipe y la Princesa

“Gerda was obliged to rest again, and just opposite the place where she sat, she saw a great crow come hopping across the snow toward her. He stood looking at her for some time, and then he wagged his head and said, “Caw, caw; good-day, good-day.”

Gerda tuvo que pararse a descansar de nuevo; sobre la nieve, ante ella, saltó una corneja; el ave se quedó allí un buen rato, la miró, moviendo la cabeza, y dijo:
— ¡Kra, kra! ¿Qué tal va?

He pronounced the words as plainly as he could, because he meant to be kind to the little girl; and then he asked her where she was going all alone in the wide world.

La corneja no sabía hablar mucho, pero estaba bien dispuesta hacia la niña y le preguntó a dónde se dirigía, tan sola por el vasto mundo.

The word alone Gerda understood very well, and knew how much it expressed. So then she told the crow the whole story of her life and adventures, and asked him if he had seen little Kay.

Gerda reparó especialmente en esa palabra: sola, y sintió de pronto todo lo que eso significaba; le contó su historia a la corneja y le preguntó si no había visto a Kay.

The crow nodded his head very gravely, and said, “Perhaps I have—it may be.”

La corneja sacudió la cabeza con aire reflexivo y dijo:
— ¡Posible, Posible!

“No! Do you think you have?” cried little Gerda, and she kissed the crow, and hugged him almost to death with joy.

— ¿De verdad? — gritó la niña.
A punto estuvo de asfixiar a la corneja de tanto que la abrazó.

“Gently, gently,” said the crow. “I believe I know. I think it may be little Kay; but he has certainly forgotten you by this time for the princess.”

— Suavemente, suavemente .. — dijo la corneja — Creo que puede tratarse del pequeño Kay, pero parece que te ha olvidado por princesa.

“Does he live with a princess?” asked Gerda.

— ¿Vive con una princesa? — Preguntó Gerda.

“Yes, listen,” replied the crow, “but it is so difficult to speak your language. If you understand the crows’ language1 then I can explain it better. Do you?”

— Sí, escucha — dijo la corneja — Tengo muchas dificultades para hablar tu idioma; si comprendes la lengua de las cornejas, te lo podré contar mucho mejor.

“No, I have never learnt it,” said Gerda, “but my grandmother understands it, and used to speak it to me. I wish I had learnt it.”

— No, nunca la he aprendido— respondió Gerda—, aunque la abuela la sabía .. ¡y también el javanés!

“It does not matter,” answered the crow; “I will explain as well as I can, although it will be very badly done;” and he told her what he had heard.

— Eso no me sirve de mucho — dijo la corneja — En fin, te contaré lo mejor que pueda; ya me disculparás si no me expreso bien.

“In this kingdom where we now are,” said he, “there lives a princess, who is so wonderfully clever that she has read all the newspapers in the world, and forgotten them too, although she is so clever.

Y la corneja le contó lo que sabía:
— En el reino del que procedo vive una princesa dotada de una inteligencia prodiciosa. Ha leído todos los periódicos que existen en el mundo … ¡Y los ha olvidado! ¡Hasta tal punto es inteligente!

A short time ago, as she was sitting on her throne, which people say is not such an agreeable seat as is often supposed, she began to sing a song which commences in these words:
‘Why should I not be married?’

Hace algún tiempo, un día que se encontraba sentada en el trono —lo que, según se dice, no es nada divertido— se puso a canturrear una canción que decía : «¿por qué no me casaré?».

‘Why not indeed?’ said she, and so she determined to marry if she could find a husband who knew what to say when he was spoken to, and not one who could only look grand, for that was so tiresome.

«Bueno, es una idea», pensó ella, y decidió casarse, pero quería un esposo que supiera responder a sus preguntas, un hombre que no se contentara tan sólo con tener un aspecto distinguido, pues eso acaba resultado demasiado aburrido.

Then she assembled all her court ladies together at the beat of the drum, and when they heard of her intentions they were very much pleased. ‘We are so glad to hear it,’ said they, ‘we were talking about it ourselves the other day.’ You may believe that every word I tell you is true,” said the crow, “for I have a tame sweetheart who goes freely about the palace, and she told me all this.”

Convocó a todas las damas de honor, que, al enterarse de sus proyectos, le manifestaron su aprobación. «Cuánto nos complace — le dijeron—, ya habíamos pensado en ello.»
Lo que te cuento — adivirtió la corneja — es completamente verídico, puedes creerme. Tengo una novia domesticada que circula libremente por el castillo y ella es quien me lo ha contado todo.

Of course his sweetheart was a crow, for “birds of a feather flock together,” and one crow always chooses another crow.

Naturalmete, su novia era también una corneja, pues cada corneja se junta con su pareja.

“Newspapers were published immediately, with a border of hearts, and the initials of the princess among them. They gave notice that every young man who was handsome was free to visit the castle and speak with the princess; and those who could reply loud enough to be heard when spoken to, were to make themselves quite at home at the palace; but the one who spoke best would be chosen as a husband for the princess.

En los periódicos se publicó un edicto con una orla de corazones y las iniciales de la princesa; en él se anunciaba que todo joven de buen porte podía presentarse en el castillo para hablar con la princesa; aquel que se comportara de forma más correcta y demostrara ser mejor conversador, se casaria con ella.

Yes, yes, you may believe me, it is all as true as I sit here,” said the crow. “The people came in crowds. There was a great deal of crushing and running about, but no one succeeded either on the first or second day.

— Créeme — insisitó la corneja—, lo que te cuento es tan cierto como que estoy aquí ahora mismo.

They could all speak very well while they were outside in the streets, but when they entered the palace gates, and saw the guards in silver uniforms, and the footmen in their golden livery on the staircase, and the great halls lighted up, they became quite confused. And when they stood before the throne on which the princess sat, they could do nothing but repeat the last words she had said; and she had no particular wish to hear her own words over again.

Todos era muy capacies de hablar mientras estaban en la calle, pero en cuanto franqueban las puertas del castillo, veían a la guardia con sus uniformes plateados y a los lacayos vestidos en oro por las escaleras y los grandes salones deslumbrantes de luz, se quedaban desconcertados; más aún: al llegar ante el trono, todo lo que sabían hacer era repetir la última palabra pronunciada por la princesa y que ella, naturalmente, no tenía el menor interés en escuchar de nuevo.

It was just as if they had all taken something to make them sleepy while they were in the palace, for they did not recover themselves nor speak till they got back again into the street.

Parecía que hubieran ingerido rapé y se hubieran quedado atontados … hasta que, de vuelta otra vez en la calle, podían hablar de nuevo normalmente.

There was quite a long line of them reaching from the town-gate to the palace. I went myself to see them,” said the crow. “They were hungry and thirsty, for at the palace they did not get even a glass of water.

Los pretendientes formaban una larga cola que llegaba desde las puertas de la ciudad hasta el castillo. Yo mismo me acerqué a verles — dijo la corneja — Tras tantas horas de espera, terminaban por tener hambre y sed, pero nada recibían del castillo, ni tan siquiera un vaso de agua.

Some of the wisest had taken a few slices of bread and butter with them, but they did not share it with their neighbors; they thought if they went in to the princess looking hungry, there would be a better chance for themselves.”

Algunos, los más espabilados, se habían llevado rebanadas de pan con mantequilla que se negaban a compartir con nadie, pues pensaban: «Si tienen aspecto de hambrientos, no serán elegidos por la princesa».

“But Kay! tell me about little Kay!” said Gerda, “was he amongst the crowd?”

— Pero Kay, el pequeño Kay … — preguntó Gerda — ¿Cuándo llegó? ¿Estaba entre toda aquella gente?

“Stop a bit, we are just coming to him. It was on the third day, there came marching cheerfully along to the palace a little personage, without horses or carriage, his eyes sparkling like yours; he had beautiful long hair, but his clothes were very poor.”

— Paciencia, paciencia, ahora llegaremos a él. Era el tercer día cuando apareció un pequeño personaje, sin caballo ni carruaje, que con paso decidido subió derecho hacia el castillo; sus ojos brillaban como brillan los tuyos, su cabello era largo y hermoso, aunque sus vestiduras eran pobres.

“That was Kay!” said Gerda joyfully. “Oh, then I have found him;” and she clapped her hands.

— ¡Era Kay! — interrumpió Gerda entusiasmada — ¡Oh, lo encontré! ¡Lo encontré! — exclamaba dando palmadas.

“He had a little knapsack on his back,” added the crow.

— Llevaba un pequeño morral a la espalda — continuó la corneja.

“No, it must have been his sledge,” said Gerda; “for he went away with it.”

— No, seguramente se trataba de su trineo — observó Gerda — Cuando desapareció llevaba consigo su trineo.

“It may have been so,” said the crow; “I did not look at it very closely. But I know from my tame sweetheart that he passed through the palace gates, saw the guards in their silver uniform, and the servants in their liveries of gold on the stairs, but he was not in the least embarrassed.

— Puede ser — dijo la corneja —, no pude verlo de cerca; pero sé por mi novia domesticada que cuando entró en el castillo y vio la guarda con sus uniformes plateados y sobre las escaleras los lacayos vestidos en oro, no se intimidó en absoluto; les saludó con la cabeza y dijo:

‘It must be very tiresome to stand on the stairs,’ he said. ‘I prefer to go in.’

«Debe ser aburrido quedarse en las escaleras, prefiero entrar dentro».

The rooms were blazing with light. Councillors and ambassadors walked about with bare feet, carrying golden vessels; it was enough to make any one feel serious. His boots creaked loudly as he walked, and yet he was not at all uneasy.”

Los salones estaban deslumbrantes. Chambelanes y consejeros andaban descalzos para no hacer ruido portando bandejas de oro. ¡Era algo impresionante! A cada pisada, sus botas crujían terriblemente, pero él no parecía preocuparse lo más mínimo por eso.

“It must be Kay,” said Gerda, “I know he had new boots on, I have heard them creak in grandmother’s room.”

— Sin duda se trata de Kay — dijo Gerda—. Sé que tenía zapatos nuevos; los oí crujir en la habitación de la abuela.

“They really did creak,” said the crow, “yet he went boldly up to the princess herself, who was sitting on a pearl as large as a spinning wheel, and all the ladies of the court were present with their maids, and all the cavaliers with their servants; and each of the maids had another maid to wait upon her, and the cavaliers’ servants had their own servants, as well as a page each. They all stood in circles round the princess, and the nearer they stood to the door, the prouder they looked.

— Cierto, hacían mucho ruido— dijo la corneja—. Audazmente avanzó hacia la princesa, que estaba sentada sobre una perla tan grande como la rueda de una rueca; todas las damas de la corte, con sus servidores y los criados de los servidores, estaban alineados ante ella; cuant más cerca estaban de la puerta, más orgulloso aparecía su semblante.

The servants’ pages, who always wore slippers, could hardly be looked at, they held themselves up so proudly by the door.”

El pequeño paje del criado de un servidor, que va siempre con pantuflas, tenía un aspecto imponente, ¡tan orgulloso se sentía de estar junto a la puerta!

“It must be quite awful,” said little Gerda, “but did Kay win the princess?”

— Eso debe ser horrible — dijo la pequeña Gerda —¿Y consiguió Kay casarse con la princesa?

“If I had not been a crow,” said he, “I would have married her myself, although I am engaged. He spoke just as well as I do, when I speak the crows’ language, so I heard from my tame sweetheart.

— Si no hubiera sido corneja, sin duda habría sido yo el elegido, aunque lo cierto es que estoy ya prometido. En cualquier caso, parece que el joven habló tan bien como yo mismo pueda hacerlo cuando me expreso en mi lengua; mi novia domesticada así me lo ha dicho.

He was quite free and agreeable and said he had not come to woo the princess, but to hear her wisdom; and he was as pleased with her as she was with him.”

Era intrépido y gentil; en realidad no había venido a pedir la mano de la princesa, sino tan sólo a constatar su inteligencia, que valoró en alto grado, así como la princesa, a su vez, estimó altamente la de él.

“Oh, certainly that was Kay,” said Gerda, “he was so clever; he could work mental arithmetic and fractions. Oh, will you take me to the palace?”

— ¡Sí, seguro que se trataba de Kay! — exclamó Gerda—. Era tan inteligente que sabía calcular de memoria incluso con fracciones… ¡Oh! ¿Por que no me introduces en el castillo?

“It is very easy to ask that,” replied the crow, “but how are we to manage it? However, I will speak about it to my tame sweetheart, and ask her advice; for I must tell you it will be very difficult to gain permission for a little girl like you to enter the palace.”

— Bueno, eso es fácil de decir, pero no tanto de hacer — respondió la corneja— No sé cómo podríamos arreglarlo… Hablaré con mi novia domesticada; seguro que no puede sugerir algo; aunque debo decirte que, habitualmente, jamás se permite la entrada en el castillo a una niña como tú.

“Oh, yes; but I shall gain permission easily,” said Gerda, “for when Kay hears that I am here, he will come out and fetch me in immediately.”

— ¡Entraré! — dijo Gerda —. Si Kay se entera de que estoy aquí, vendrá en seguida a buscarme.

“Wait for me here by the palings,” said the crow, wagging his head as he flew away.

— Espérame allí, junto a la escalera— dijo la corneja volviendo la cabeza y emprendiendo el vuelo.

It was late in the evening before the crow returned. “Caw, caw,” he said, “she sends you greeting, and here is a little roll which she took from the kitchen for you; there is plenty of bread there, and she thinks you must be hungry.

Cuando regresó, ya había oscurecido.
— ¡Kra, kra! — graznó— Mi novia te envía sus más cariñosos saludos; me ha dado este panecillo para ti; lo ha cogido de la cocina, donde siempre hay pan en abundancia; sin duda tendrás hambre…

It is not possible for you to enter the palace by the front entrance. The guards in silver uniform and the servants in gold livery would not allow it. But do not cry, we will manage to get you in; my sweetheart knows a little back-staircase that leads to the sleeping apartments, and she knows where to find the key.”

No te será posible entrar descalza en el castillo; la guardia de uniformes plateados y los lacayos vestidos en oro no lo permitirían; pero no llores, porque, a pesar de todo, en seguida estarás dentro. Mi novia conoce una escalera secreta , que conduce al dormitorio; ella sabe donde se encuentra la llave.

Then they went into the garden through the great avenue, where the leaves were falling one after another, and they could see the light in the palace being put out in the same manner. And the crow led little Gerda to the back door, which stood ajar.

Y se encaminaros hacia el jardín atravesando la gran alameda alfombrada por las hojas que caían de los árboles; las luces se fueron apagando una a una; cuando todo estuvo oscuro, la corneja condujo a la pequeña Gerda hasta una puerta trasera que se encontraba entornada.

Oh! how little Gerda’s heart beat with anxiety and longing; it was just as if she were going to do something wrong, and yet she only wanted to know where little Kay was.

¡Oh, como latía el corazón de Gerda por la inquietud y la ansiedad! Parecería que iba a hacer algo malo, cuando, en realidad, sólo quería saber si se trataba de su amigo Kay;

“It must be he,” she thought, “with those clear eyes, and that long hair.” She could fancy she saw him smiling at her, as he used to at home, when they sat among the roses.

sí, tenía que ser él; pensaba en sus ojos vivos y en sus largos cabellos; creía verle sonreír,como cuando estaban sentados, allá en su casa, junto a los rosales.